Barbanegra, el sonido de los callejones

El ska core es un sonido rudo, de protesta y barriobajero. Barbanegra es uno de sus más noveles y reconocidos representantes.

Por Yair Hernández

Fotos: cortesía de la banda

 

Hay que serpentear callejones con faros fundidos y copados de personas con rostros duros para empezar a oír: redobles, acordes y una voz rasposa.

Porque aquí, en un puesto de garnachas sobre Quezala, una calle inmemorable ubicada en los linderos de Azcapotzalco y Naucalpan, ensaya de vez en cuando una banda llamada Barbanegra.

La conforman varios chicos aún en los veintitantos: Chazz (voz), León (batería), Moisés (guitarra) y Joel (bajo) – a veces Fabricio, Nar y Luis apoyan ante ausencias y en shows importantes.

Chazz y León Mendoza son hermanos; Joel es su vecino, por eso se conocieron; y Moises antes lideraba SRDCE, una banda que alternaba con Montreaux, el grupo previo de los consanguíneos.

En 2014 empezaron junto a Israel “Pecas”- primer vocalista que dejó la banda en un par de ocasiones- este proyecto de ska core que cada fin de semana les da la posibilidad de presentarse en vivo en diferentes ciudades junto a bandas de la talla de Sekta Core.

II

Fue precisamente esta banda, Sekta Core, la que incitó a Chazz a adentrarse al género: «En el 2010 fui a un ensayo de ellos y me voló la mente ver tanta energía; ensayaban como si fuera un show en vivo. Ver ese proceso me conmocionó… fue inolvidable verlos cómo banda».

A partir de entonces comenzó a maquinar el proyecto que debutaría años después con el impulso de que «ahora que ya somos unos adultos que estamos corrompidos por el sistema nos damos cuenta de muchas cosas y quisimos reflejarlo musicalmente».

Reflejarlo con un sonido no apto para todo público pues hay quien considera el ska core algo violento… pero la gente lo baila. «El ska core nos adoptó y hemos intentado corresponder a ese sentimiento haciendo música siempre honesta. A mí no me importa antes haber tocado en una banda de rock electrónico, al fin de cuentas no tenemos que convencer a nadie. Me siento cómodo con este concepto de música agresiva que hace bailar», explica el mayor de los Mendoza.

Barbanegra emergió en un momento comunal dentro del ska core: la Ska Core Familia – una comunidad impulsada por Sekta Core que realiza shows y mercancía, entre otras actividades – estaba en apogeo y recibió a los originarios de Azcapotzalco con los brazos abiertos.

Así, una tarde de hace 3 años, Barbanegra empezó a provocar slam.

III

Codos contra costillas, codos contra codos. El slam es uno de los elementos característicos del ska core.

Otros elementos del ska core desde la perspectiva de Chazz son «los arreglos musicales en las guitarras muy apegados al metal. El ritmo de la batería es algo muy curioso porque me doy cuenta que a bateristas fuera del genero le cuesta hacer ese ritmo a destiempo. Y obviamente el ritmo bailable; una mezcla de metal con ritmos latinos, la velocidad. Esos serían los componentes. E integrar los gritos en las vocales».

A los integrantes de Barbanegra, que venían de escenas con sonidos más calmados, no les costó adoptar estos elementos técnicos ni provocar túmulos. «Nos hemos abierto el camino a base de shows en vivo, no hay una carta de presentación previa. La primera vez que fuimos a tocar llegamos con la actitud de desmadrar el lugar…es nuestro lema. El slam se da porque la gente lo quiere hacer; te tienes que conectar con ellos, no lo puedes forzar. La gente nos ha recibido bien porque no ven ninguna pretensión más allá de tocar», explica Chazz.

Lo único que les ha costado trabajo durante su tiempo en activo «fue la salida de Pecas, el primer vocalista», cuenta Mendoza. «Al principio la gente lo identificaba a él cómo Barbanegra, sin embargo llegó un punto que sus prioridades cambiaron y él lo decidió (salirse). Es muy válido que no se vea a una banda como un trabajo completo. En el momento en que salió yo me puse la camiseta; tengo mis prioridades claras y sabía que no iba a dejar de lado algo que nos ha costado trabajo. Fue un proceso porque la gente preguntaba por él pero afortunadamente nos volvieron a recibir bien. Habrá quien se quedó en el tiempo con él pero los shows siguen, la banda sigue avanzando. Siempre hay tropiezos pero lo importante es seguir adelante».

IV

Adelante. En 2017 está palabra tuvo un sinónimo bastante peculiar para Barbanegra: Disco.

Más de la mitad de los 365 días que están por dar paso a otro año el grupo de Azcapotzalco se enfocó en la grabación, distribución y promoción de «Mal Gobierno», su primer material de larga duración.

Tras la salida de este cumulo de 8 canciones, la banda realizó una avalancha de fechas en la periferia del Valle de México y en estados como Jalisco y Chiapas.

«La banda está en un buen momento: ya tenemos definido nuestro sonido, al momento de componer sabemos lo que queremos, la gente que nos ha escuchado nos ha recibido bien. Es un buen momento porque ya tenemos un público como tal», confiesa Chazz.

Lo que sigue para el cuarteto que hace música de protesta es continuar visitando otros estados porque «el simple hecho de que nos lleven me parece importante porque significa que alguien nos conoce, nos quiere escuchar allá».

Y claro, seguir ensayando en lugares donde hay que serpentear callejones con faros fundidos.