Running: el momento en el que el caos se vuelve un arte

Por Adrián Ávila

Foto: Mariana Mata

Nos acostumbramos al ruido. Conforme crecemos, cuesta trabajo sorprenderse con los sonidos del mundo. Algunas canciones nos pasan desapercibidas por más que intentamos ponerles atención. Sin embargo, hay casos en que un trueno, un vidrio roto o una alarma nos pone en alerta, nos sorprenden de forma temporal. En otros, permanecemos atentos porque el ruido no nace de la casualidad sino de un discurso organizado mayor.

Así fue mi primera aproximación a Running, una banda de Chicago que me atrapó con su sonido estridente, que me mantuvo atento por su ejecución musical. Un punk al estilo de The Stooges mezclado con el shoegaze de A Place to Bury Strangers y un poco de psicodelia. El resultado, un noise rock de energía pura. Acordes simples, con distorsión, pero bien organizados en canciones cortas y de estructura progresiva. Sí, suena raro, pero basta escuchar «Art seen» o «This is you a problem» para percatarse de ello.

La actuación de Running en el Festival Nrmal concordó con su música. Despedían una energía violenta por su manera de desentrañar los sonidos de sus instrumentos con movimientos bruscos. No hubo descanso. Por 45 minutos tocaron sin detenerse un solo momento, encadenando una canción tras otra conservando la misma fuerza. Esto generaba una tensión constante, pero sin causar asfixia. Entre el público algunos parecían hipnotizados, mientras otros se perdían en el vórtice del slam improvisado a mitad de la pista.

Pero hablemos un poco de la banda. Running está conformada por tres integrantes, Alejandro Morales, Jeff Tucholski y Matt Hord. Encontrar música de ellos o información es casi imposible porque carecen de Facebook, Twitter, Bandcamp o alguna red social que hable de ellos. Apenas hay un Soundcloud, el cual no sé si sea oficial, y una serie de videos en youtube.

En una nota de hex beat, afirman que Running es una banda a la que «todo les vale madres». Y cierto, bandas clamando lo mismo hay muchas, pero los chicos de Chicago ni siquiera lo presumen por su cuenta. Simplemente viven su carrera de esa forma y se alcanza a observar.

La banda es complicada tanto en su sonido como en su carrera. Cuando al final del concierto pude intercambiar unas palabras con Jeff Tucholski, le comenté que el nombre de su banda hacia complicado realizar una búsqueda de su material. Él me contestó que lo hicieron con ese propósito. Incluso, de acuerdo con algunas de sus pistas, han cambiado de sello discográfico más de tres ocasiones, Permanent, Rotten Tooth y Captcha. Actualmente trabajan con Castle Face. El año pasado sacaron su álbum Wake Up Applauding con esta última compañía, aunque cuentan con una serie de sencillos sueltos.

Sin duda una banda ríspida y salvaje. Hasta en sus letras contribuyen al ruido de su música: porque no se entienden. Y no lo digo en sentido negativo. Pareciera como si perdieran su sentido semántico para ganar intensidad con los rugidos de sus vocalistas.

Si algo aprecio del Nrmal es su apertura. Cada año descubro nuevas joyas musicales gracias a este festival. Y esta entrega no fue la excepción. Running es una banda esencial para cualquiera que guste de la música rasposa y energética. Una banda con poco interés por darse a conocer, pero con sonidos tan fuertes que terminan colarse en nuestros cerebros.